Samsung Galaxy S8+: Después del hype

Samsung Galaxy S8+: Después del hype

 

Ha pasado más de un mes desde la presentación de los Galaxy S8 y S8+, los smartphones con el mejor hardware del mercado hasta la fecha y denominados por muchos como los teléfonos definitivos.

Samsung tenía una deuda pendiente luego de lo ocurrido con el Galaxy Note 7 y sus nuevos retoño fueron prueba que aprendieron bien de sus errores ofreciendo lo mejor de lo mejor a la fecha, motivo por el cual más de un medio durante la presentación y es que razones no faltaban.

De hecho y siendo bastante honesto los Galaxy S8 y S8+ son los mejores teléfonos del mercado que se pueden comprar al día de hoy, el problema es que no justifican su precio. ¿De qué rayos estoy hablando? Ya lo sabrás.

A diferencia de otros medios en los que primero se hacen las primeras impresiones, análisis y después artículos como 30 días después, After the Buzz (sí, somos fan de Pocketnow) o similares, hemos decidido empezar totalmente al revés y luego de 14 días con el Galaxy S8+ voy adelantando algo de lo que verán en nuestro análisis.

Empecemos.

También fui víctima del hype

Los que nos vienen siguiendo un tiempo ya deben saber que la gran mayoría de smartphones que tenemos nos los suelen entregar las marcas, algunos en calidad de préstamo y otros como obsequio, mientras que en algunos casos excepcionales los solemos comprar nosotros y los Galaxys no son la excepción. Lo mismo ocurre con los iPhone y con los teléfonos de turno de Google.

Usuario de un iPhone 7 Plus y un LG G6 como teléfonos principales, aunque en el cajón tengo otros más, pensé que el Galaxy S8+ podía ser ese teléfono que me hiciera abandonar completamente iOS a favor de Android y de paso dejar el G6.

Es así que decidí comprar el Galaxy S8+ e incluso lo reservé en la preventa de EEUU a través de la web de Samsung con un conocido importador local, aunque al ver que me tocaba renovar con mi operador, cancelé la preventa (mejor dicho lo compré pero el importador terminó comprándolo para sí) y decidí adquirirlo con ellos y me salió a un precio más bajo de lo que pensé (menos de S/1400 en plan 149).

Dos semanas con el equipo y puedo decir que la experiencia ha sido muy buena, pero debo admitir que esperaba mucho más, sobretodo del “teléfono definitivo”.

Empecemos con el Samsung Galaxy S8+: después del hype. Eso sí, no tocaré temas muy técnicos y profundos pues quiero dejar varias cosas para el análisis.

 

Pantalla

Galaxy S8
 

El Galaxy S8+ llega con una enorme pantalla QHD+ de 6.2 pulgadas con un ratio de pantalla de 18:9, el cual de momento aún no está optimizado, por suerte Samsung ha pensado en esto y el software del dispositivo permite ajustar la pantalla en cualquier app que descarguemos. En algunas este ajuste va perfecta, pero en otras no va bien, como por ejemplo los juegos, pero no hay nada grave en esto.

La pantalla es increíble en todo sentido y posee un elevado brillo de pantalla que puede llegar hasta los 1000 nits, una cifra descomunal. Los colores son muy vivos, el contraste y la definición de color es literalmente perfecta y es posiblemente su mayor error pues se ve tan bien que cuando la comparas con la realidad ves una enorme diferencia en la que no se te muestra una imagen/vídeo real. Eso sí, esto es subjetivo y puedo decir que a pesar de esto sigue siendo mi pantalla preferida en un móvil.

 

Las curvas se ven preciosas, pero no aportan nada más que diseño

 

En lo que sí discrepo totalmente con Samsung es en haber abandonado por completo el modelo plano y apostar únicamente por una pantalla curva, la cual mejora frente a sus antecesores a no se completamente curva, pero que no me aporta nada bueno.

El software de la pantalla sigue siendo muy similar a la del Galaxy S7 Edge aunque llega con algunas novedades que vimos en el extinto Galaxy Note 7, aún así es poco útil por lo que decidí desactivarla por defecto (por suerte se puede hacer esto).

 

Diseño

 
samsung-galaxy-s8
 

El Galaxy S8 y S8+ entran por la vista y se jactan de tener un diseño premium que más de un teléfono quisiera tener. El equipo repite el diseño de sus antecesores y se ve muy bien en cualquier ocasión, de hecho creo que es el teléfono más sexy del mercado a pesar de no ser perfecto.

Samsung ha protegido a sus nuevos retoños con Gorilla Glass 5, la cual promete ser más resistente a golpes y caídas, aunque en la práctica se ha comprobado que es más resistente a los arañazos y más débil a las caídas, de hecho hay suficientes pruebas en YouTube para demostrar que el equipo es realmente frágil, así que lo primero que recomiendo es ponerle un case. Sí, seguro te dirás que malograrás toda la estética del terminal, pero es que no hay otra forma de usarlo y proteger tu inversión.

 

Gorilla Glass 5 asegura resistir más los impactos, pero las distintas pruebas muestran lo contrario

 

La parte trasera sigue siendo un imán de huellas, tal como sus antecesores, por suerte la pantalla resiste de mejor forma la grasa de nuestros dedos y no debo que limpiarla tantas veces como sí he hecho con mis otros teléfonos.

Hay dos cosas que no me han agradado del diseño del equipo y creo que esto lo compartimos todos: el parlante y el lector de huellas.

El parlante sigue siendo mono y se mantiene en la misma posición que sus antecesores, por lo que a la hora de agarrar el teléfono para ver una película o jugar tenemos que tener mucho cuidado con no taparlo, sin contar que la calidad de este está por debajo a lo que ofrece HTC o Sony.

 

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En cuanto al lector de huellas, ¿Samsung, en qué pensabas? Antes de que salieran los equipos todos los rumores apuntaban a que el lector estaría dentro de la pantalla, pero parece que la falta de tiempo hizo que no pudieran acomodarlo de buena forma y tuvieron que colocarlo en el primer lugar donde pensaron. No solo daña la estética del terminal (que bien podría ser perfecta sin el lector), lo peor es que es realmente incómodo de usar, por suerte funciona mucho mejor al que vimos en el Galaxy S7 Edge aunque no al mismo nivel que los lectores de huellas de Huawei o Google.

A pesar de las contras que coloco, que quizá para muchos sea varias (aunque realistas), sigue siendo uno de mis teléfonos favoritos en cuanto a diseño.

 

Hardware

Ya he comentado hasta la saciedad que si buscas el teléfono con el mejor hardware del mercado debes optar por el Galaxy S8 y S8+. Las configuraciones son muy parecidas a las que hemos visto en el Xperia XZ Premium y Xiaomi Mi 6, pero con la ventaja de también contar con la versión con Exynos 8895, el cual posee un mejor rendimiento y consumo energético que el Snapdragon 835.

El equipo es veloz y puede abrir cualquier aplicación sin problema, pero la diferencia en velocidad no es tan notoria como esperaba, algo que sí se vio durante el año pasado en anteriores procesadores y equipos.

El problema y he aquí mi error es que esperaba mucho más del terminal, del llamado “teléfono definitivo” y que por 900 dólares debería ofrecerme un rendimiento excepcional pero que termina por detrás del iPhone 7/7 Plus y casi a la par de los Pixel de Google, sin contar que hasta ahora en cuatro ocasiones he notado cierto lag inesperado en la interfaz del equipo, algo que ya podría ser culpa de Samsung por TouchWiz.

La calidad del audio de salida es bastante buena si posees unos audífonos de buena calidad, como el caso de los que llevan de serie y que dicen ser de AKG, a pesar que no lo son, aunque están por encima del promedio.

Una alternativa al lector de huellas es el escáner de iris o autentificación biométrica, la cual se jacta de ser la más segura y de hecho creo que sí lo es, el asunto es que no es nada práctica. ¿Por qué? Desbloquear el equipo con tu iris puede ser un reto los primeros días hasta que finalmente consigues saber a que altura colocar el equipo, el problema es que es poco práctica para hacerlo en Perú, después de todo debes sacar el móvil, mostrarlo a todos y desbloquear tu equipo para luego usarlo. Puedes pasarla de lado y optar por el lector de huellas o usar el patrón de bloqueo de toda la vida.

Se mantiene la certificación IP68, algo totalmente positivo en el terminal, por lo que no habrá problemas de que le caiga líquido a tu terminal. ¿Está sucio? Puedes lavarlo en tu lavadero sin ningún problema.

En el último punto negativo es que no posee Radio FM, característica que a la fecha aún buscan algunas personas.

 

Cámara

 

Como dueño de un iPhone 7 Plus y un LG G6 puedo decir que mi experiencia fotográfica es una de las mejores actualmente, pero con el Galaxy S8+ creo que voy un poco más allá. Los dos anteriormente mencionados destacan por ofrecer colores más naturales y son literalmente idénticos en condiciones de buena iluminación, incluyendo al Galaxy S8+, pero hay una diferencia con los anteriores pues cuentan con doble cámara trasero, uno para zoom óptico y fotoretratos, mientras que el segundo lo hace con una cámara de gran angular para que no se te escape nada. Puede parecer una tontería pero en la práctica son realmente útiles.

 


 

Volviendo al Galaxy S8+ no he visto diferencia alguna en condiciones de buena iluminación frente al Galaxy S7 Edge y mis otros dos teléfonos, de hecho creo que el iPhone 7 Plus y LG G6 le ganan en imágenes macro, pero donde vemos una gran ventaja del equipo de Samsung es en las fotos nocturnas. Menos ruido, más iluminación e imágenes muchas mejores, sin contar que no sufre tanto con la luz en los postes, algo que el LG G6 sí hace salvo uses el Modo Manual.

Debo decir que en este tiempo la cámara de vídeo la he usado muy poca y solo durante el concierto de Linkin Park, pero el estabilizador es muy bueno y la calidad del vídeo también. El contraste es el adecuado y sí que se ve genial. Los dejo con un ejemplo, ya en el análisis subiré más contenido.

 

 

Autonomía

 

Lo sospechaba desde un principio pero debía comprobarlo por mí mismo. El Galaxy S8+ posee una batería de 3,500 mAh la cual debe alimentar una pantalla Super AMOLED de 6.2 pulgadas con resolución QHD, es decir un mayor tamaño y más resolución a una batería inferior a la de su antecesor, por lo que ya sospechaba que algo malo iba a pasar.

La resolución puede jugar en contra, aunque por suerte Samsung hace que por defecto sus últimos equipos lleguen con pantallas FHD+ y no la resolución total, aunque jugando con ambas resoluciones me doy cuenta que la diferencia entre una y otra no es mayor a la de un 6-8%.

El Exynos 8895 hace un excelente trabajo energético y el Galaxy S8+ puede finalizar mi día raspando sin problemas, pero no termina teniendo una autonomía buena o excepcional, simplemente regular y esto es un paso atrás a comparación del Galaxy S7 Edge, el cual posee una autonomía muy buena.

 

Mi uso fue y es con la resolución por defecto (FHD+)

 

Cabe resaltar que los primeros días lograba una autonomía envidiable de hasta 8 horas de pantalla encendida, por lo que me emocioné mucho con la compra del terminal, pero una vez terminada de instalar mis aplicaciones y la sincronización de estas terminé con una autonomía regular.

 


 

En promedio saco entre 4 horas y 50 a 5 horas y 20 de pantalla, con un uso intensivo de redes sociales, correo, llamadas y Spotify desde las 8:00 am hasta las 11:00 pm, llego a casa siempre con menos del 10%.

He visto que algunos colegas lograban la misma autonomía que conseguí los primeros días con el equipo, curiosamente al igual que yo no terminaban de mudar toda su información al teléfono.

A tomar en cuenta que el uso de un dispositivo móvil depende mucho de cada usuario y yo puedo decir sin problemas que soy una persona que usa los equipos de forma intensiva, por lo que es posible que puedas sacar un poco más de autonomía.

 

Conclusiones

 

Estas no son mis conclusiones finales, pues no es el análisis definitivo y es más que todo un adelanto sobre mis dos semanas con el Galaxy S8+. Vuelvo a repetir que este equipo es el mejor teléfono que el dinero puede comprar pero que en verdad no vale la pena el precio a pagar.

Tienes excelentes alternativas a precios inferiores y si buscas un equipo lo más parecido al Galaxy S8+ puedes optar por su antecesor, el cual no tiene nada que envidiar y cuesta mucho más barato.

El Galaxy S7 Edge ya puede conseguirse nuevo por $500 dólares en EEUU o a S/1900 localmente. El “viejo” buque insignia de Samsung posee una pantalla idéntica en calidad al modelo actual pero sin ser tan llamativa por su diseño, un hardware muy bueno aunque sin ser el mejor, mejor autonomía (con diferencia) y una cámara que es literalmente idéntica, ligeramente inferior en fotos nocturnas.

Son más de 400 dólares de diferencia por pequeñas diferencias, por lo que creo que no vale comprar este equipo salvo tengas la oportunidad de conseguirlo a buen precio, como la que tuve a la hora de adquirirlo con mi operador.

Las conclusiones finales llegarán en los próximos días en un extenso análisis.

 

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